El adjetivo común que le agregamos muchas veces a la gripe
lo tiene bien ganado. Esta enfermedad es tan común que por lo menos cada
salvadoreño lo padece 1 o 2 veces al año. Recientemente entramos a la época que
comienzan a circular los virus que ocasionan la gripe o influenza, pero este
año todo ha sido diferente. Estoy seguro que conoces a alguna persona que ha
padecido un cuadro gripal “más fuerte” que ha dejado en cama hasta los que
nunca se enferman. La pregunta el millón es, ¿Cuál es la diferencia este año?
Este año ha sido diferente, se ha logrado identificar la
gripe A H1N1. Normalmente la gripe es un cuadro que se caracteriza por fiebre,
dolor de huesos, dolor de cuerpo principalmente y en algunos casos dolor de garganta,
secreciones nasales, tos, escalofríos y dolor de ojos, pero son manejables y
responden muy bien con un tratamiento sintomático, con antigripales combinados
y muchas veces no son motivo de consulta ya que en 3 a 5 días han pasado y no
presentan mayor complicación.
En estos últimos meses se han presentado a consulta muchos
adultos con un cuadro gripal mucho mas serio. En estos casos hablamos de
fiebres altas, dolor de cuerpo, dolor de garganta y en particular falta de
apetito, cansancio y caen en cama fácilmente. Los pacientes llegan a consulta
con un cuadro muy agresivo casi compatible con una infección bacteriana por lo
cual algunos de ellos llegan auto medicados, con antibióticos, y antigripales o
multisintomas y no presentan alguna mejoría, lo cual los hace consultar el ver
que el cuadro es serio. Estos casos requieren de un manejo completamente
diferente ya que se deben utilizar otros medicamentos para controlar la
temperatura que no se venden sin receta médica y deben ser prescritos por el
médico para una dosis adecuada y evitar mayores complicaciones. Además, el
manejo sin medicamentos es muy importante ya que el paciente debe permanecer en
reposo con un estricto control de la temperatura, una adecuada hidratación ya
que las pérdidas que ocasiona la fiebre tan alta, son mayores y así evitar que
el riñón sufra.
Como en todas las enfermedades los que están en mayor riesgo
son los extremos de la vida, los ancianos y los niños, pero además hay que
incluir a cualquier paciente que pueda tener otras enfermedades crónicas, como
enfermedades pulmonares, problemas renales, diabetes, hipertensión, etc. Por
esto debemos estar atentos con cada miembro de nuestra familia ya que si uno lo
padece en cualquier momento se puede contagiar otro miembro y el resto de la
historia ya la conocen. En estos casos es importante una consulta oportuna ya
que el médico en base a la historia clínica, podrá hacer un mejor análisis de
la situación y llegar al diagnóstico certero.
Es importante saber que existen vacunas que se pueden
aplicar por medio de nuestro sistema de salud y que son casi obligatorias para
menores, ancianos y colaboradores de antes posible.
A continuación, les comparto un cuadro en el que podemos
revisar los signos y síntomas de cada enfermedad y nos ayudara a saber cuándo
consultar.

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