miércoles, 1 de junio de 2016

La "nueva" enfermedad que afecta a los Salvadoreños.

La leptospirosis. Esta palabra está en boca de todos los salvadoreños y sin embargo muchos desconocen del tema, pero siempre nos gusta estar “actualizados” y poder comentar los temas nacionales.

La leptospirosis no es una enfermedad nueva, existe desde el siglo pasado, pero se había mantenido con un perfil bajo con un número limitado de casos en nuestro país. Muchos nos preguntamos qué está ocurriendo, pensando en una teoría de conspiración contra la raza humana, que son las farmacéuticas, los gobiernos, etc los que nos atacan con estas enfermedades. Si realmente analizamos la situación podemos descubrir que las cosas son muy diferentes.

La enfermedad es común en la región tropical y ataca principalmente a la zona rural. Las altas temperaturas, lluvias, desbordes de ríos, fugas de agua negras y contaminación de aguas ayuda a la propagación de esta enfermedad. ¿Quiénes son los culpables? Los roedores. Claro que son las ratas, pero no solo ellos, también se pueden infectar perros, vacas, cerdos, caballos y ovejas. Estos animales eliminan la bacteria por la orina por largo tiempo estando infectados, pero sin mostrar algún signo de alarma.

¿Cómo nos contagiamos? 

La única forma es la exposición directa a orina de los animales que ya mencioné o el contacto con agua y/o suelo contaminados con la orina de los mismo en actividades recreacionales u ocupacionales. El huésped terminal es el humano y afortunadamente la transmisión humana es sumamente rara.

¿Quiénes están en riesgo? 

Sencillamente todos si no tomamos las medidas de prevención. Pero existen algunas personas que están en mayor riesgo, entre ellos agricultores, trabajadores de saneamiento, limpiadores de alcantarillas, hurgadores.


En este momento me veo obligado a hacer de nuevo la pregunta ¿Quiénes son los culpables?... Nosotros. Durante la evolución de la raza humana poco a poco hemos ido ganando terreno a la naturaleza y proclamándolo nuestro. Con estas prácticas nos encargamos de alterar la flora y la fauna, desviamos ríos, secamos quebradas, rellenamos quebradas, alteramos los suelos con rellenos, generamos desechos, bloqueamos desagües. La naturaleza no para y en algún momento reclama lo que es suyo lo que se transforma en inundaciones que antes era el cauce natural de un río. La fauna incluyendo los roedores se ven obligados a salir y buscar un nuevo hogar, y que mejor lugar que en una casa, con una bodega o almacén con un all you can eat para estos colonizadores.

Debemos estar siempre alertas ya que la temporada de lluvias aun no comienza y los casos podrían ir en aumento. En la próxima entrega habláremos del cuadro clínico y de la prevención de están enfermedad. 

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